
Ni bien se confirmó la fatídica noticia, la alcaldesa de Azángaro, Alicia Girón Luyo, declaró tres días de duelo a su distrito e izó la bandera a media asta en la plaza de armas como un homenaje a su “paisana”.
Casado con don Alcides Rodríguez Chávez, doña Sofía era una próspera ganadera en la crianza de ovino de raza mejorada y, por ende, una activa colaboradora de su comunidad.
“Nunca se negaba en brindar su apoyo. Siempre colaboraba en efectivo o en especies, no sólo a la comunidad de Azángaro sino también a los distritos de Huangascar, Madeán y otros”, comentó el Dr. Armando Guerra asesor de la comuna de Azángaro.
Este jueves arribará los restos de la occisa y antes de llegar a su tierra natal, recibirá los homenajes en los distritos de Huangascar y Madeán por sus alcaldes: Falconieri Lázaro y Bernardino Flores, respectivamente.
“La señora Sofía Lázaro, fue una persona luchadora a carta cabal. Supo forjar profesionalmente a sus dos únicos hijos: Ulises y Gumercinda que hoy se desempeñan acertadamente en la sociedad”, comentó el CPC Artidoro Reynozo, natural del Huangascar.
Si bien es cierto que no se ubicó al burgomaestre de Yauyos, Lic. Diomides Dionisio Inga, dado a la comunicación que es muy difícil por la accidentada geografía, pero se da por descontado su presencia.
El sepelio de doña Sofía se realizará este viernes en horas de la tarde, en el cementerio de Azángaro con el acompañamiento de dos orquestas típicas de la zona y una ceremonia especial.
¡Descansa en paz… Doña, Sofía!.
Por Mirtha Manza Rodríguez.